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Barrio de Santa María

La aldea se ubica a 960 metros de altitud, y en el siglo XI se la mentaba como “La Serna de Santa María”, dependiendo del Monasterio de Santa María la Real de Aguilar, al cual también pertenecía el despoblado medieval de “Villafalila o Villahalila».

La iglesia parroquial de Barrio de Santa María se dedica a la Asunción de Nuestra Señora, y está catalogada como Monumento Histórico-Artístico. En origen fue un templo románico, aunque mucho de lo hoy allí veamos, es ya fábrica del siglo XVI. La portada de acceso al templo es una bella obra renacentista, que se abre con arco de medio punto, adornado con una talla en piedra de la Virgen con el Niño de excelente factura. La planta se distribuye en dos naves, que se cubren con bóvedas de cañón, crucería y crucería entrellada. La cabecera del templo es románica, con ábside de tambor donde se abre un ventanal. Dentro del templo, podemos admirar su retablo mayor del siglo XVI con bajorrelieves de escuela palentina, el cual sorpresivamente, enmascara una serie de pinturas murales (s.XV) conservadas en el muro de su antiguo ábside románico, representando escenas de la Asunción de la VirgenSanta CatalinaSan Sebastián y otros santos. Su patrimonio sacro, se complementa con otro retablo del siglo XVIII, un Calvario rematando el ático del mayor, un Cristo gótico del siglo XIV y la talla de Santa María con el Niño – titular de la parroquia – fechable en el siglo XIV. Así mismo en la sacristía, se puede ver una excelente colección de ropajes eclesiásticos.

Ya recorriendo el acogedor casco urbano del pueblo, también podemos admirar algunos buenos ejemplos de casonas hidalgas y torres fuertes, donde en sus fachadas se labran los blasones armados de los Monroy, Villegas y Doze (s.XVII), así como la Casa de la Capellanía del mismo siglo y el portalón de la que fuera la antigua casa rectoral (s.XVIII).

Próximo al caserío de Barrio de Santa María, se sitúa la ermita románica de Santa Eulalia Olalla, antigua parroquia de un despoblado medieval que respondía al mismo nombre, que fue declarada Monumento Artístico en 1.966. Es una de las joyas del románico palentino, pues su conjunto armonioso y reducido, conforma y define el románico montañés del norte palentino. Su portada, raro en estos edificios, se abre al Norte y en uno de los ventanales se conserva un capitel, conocido como de Adán y Eva y el árbol del Paraíso, de lo más bello y naturalista del románico palentino. Su planta se distribuye en una sola nave, que se cierra con presbiterio y ábside semicircu¬lar, los cuales están situados escalonadamente, lo que proyecta una especial perspectiva sobre el conjunto. Este ábside se cubre con bóveda de cascarón, y el resto con bóveda de medio cañón. Todavía en la cabecera del templo se aprecian restos de pinturas murales románicas (s. XIII), en las que se intuye lo que fue un colorista Pantocrátor inscrito en su clípeo, con los símbolos Tetramorfos. Así mismo en el muro sur del presbiterio se ve parte de un apostolado y escenas del cielo y del infierno, junto con algunas otras que representan a variados personajes.

Fiestas Patronales

Nuestra Señora

15 de Agosto

Qué ver

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

La iglesia de la Asunción se sitúa sobre una elevación en el centro del municipio de Barrio de Santa María, en la comarca de la Montaña de la Palentina. El edificio en origen de época románica es fechado a finales del siglo XIII, aunque solo conserva de este período el ábside semicircular y una parte de la nave. En el siglo XVI sufrirá una reforma que modificará la construcción con el anexo de una capilla meridional y una sacristía. Fue declarada Monumento Histórico Artístico el 21 de julio de 1992.

En el exterior del templo destaca el hemiciclo absidial por su esbeltez y la portada de acceso de estilo renacentista que alberga una talla en piedra de la Virgen con el Niño. 

En el interior del ábside románico se conservan pinturas murales góticas con la iconografía de la Asunción, San Sebastián y dos apóstoles o evangelistas, atribuidas al Maestro de San Felices. De época gótica data también un cristo y una talla de Santa María con el Niño. 

El retablo mayor es del siglo XVI, estando ornado con bajorrelieves cuya autoría corresponde a la escuela de Palencia. Del siglo de XVIII se conserva uno de los retablos de la nave del templo.

Ermita de Santa Eulalia

El Templo de Santa Eulalia fue la antigua parroquia de un poblado medieval ubicado en plena Montaña Palentina. Se alza sobre un bello altozano a las afueras de Barrio de Santa María emplazado a la cola del embalse de Aguilar de Campoo. Su construcción data de finales del siglo XII y principios del siglo XIII. Es Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento Histórico Artístico desde el 20 de enero de 1966. Representa un claro ejemplo del Románico Rural Palentino.

Está construida en buen sillar, con una única nave, pronunciado presbiterio, ábside semicircular y una bella espadaña que desafía en su verticalidad a las altas cumbres de la Montaña Palentina que se afrontan al horizonte. La portada se abre al norte, con cinco arquivoltas que apoyan sobre sencillos capiteles con decoración geométrica y vegetal. El ábside se encuentra articulado en tres calles mediante dos semicolumnas adosadas que arrancan en basas áticas y rematan bajo el alero por medio de capiteles de sencilla decoración, cada una con ventana de medio punto abocinada, decorada con arquivolta, baquetón y escocia con capiteles, columnas y basas. Destaca el tímpano de la ventana central, en el que aparece un ángel alado, barbado y nimbado en actitud de bendecir, el resto con bellos capiteles que lucen arpías, grifo, historiados sobre el Pecado Original y diversos motivos vegetales.

En el interior la nave de culto se estructura en cuatro tramos delimitados por columnas con sus capiteles de decoración vegetal. El arco triunfal, formado por semicolumnas adosadas con basa y elevadas sobre un banco corrido, delimita la cabecera del templo de la nave. El presbiterio carece de decoración escultórica. Cabe reseñar los restos de su decoración pictórica, datados en época tardorrománica. Las pinturas más significativas se encuentran en la cabecera, donde todavía se distingue un Pantócrator con Tetramorfos del que se conserva las figuras representantes de San Marcos y San Lucas. Aún se pueden ver dos registros iconográficos con las penas infernales y restos de lo que se ha identificado como una última cena. Por otro lado, se conserva parte de la decoración pictórica de los capiteles del arco triunfal y de los personajes plasmados sobre las semicolumnas simulando “columnas-estatua”. Por último, cabe señalar la pila bautismal troncocónica ausente de decoración a la entrada del templo, aunque sobre su piedra perduran restos de pinturas.

Comer y Dormir

Casa La Torre

7 personas